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Pertinencia en Educación Superior


Educar no es sólo poner a disposición del individuo una serie de conceptos y herramientas que faciliten su evolución dentro de la familia, la sociedad y la nación: la educación forma parte de la sustancia misma de la grandeza y esperanza de un país, en especial en las circunstancias actuales en que vivimos formando parte de un mundo globalizado, con exigencias constantes de actualización y superación.

¿Qué es la economía del saber?

Estamos viviendo como consecuencia de los cambios tecnológicos y políticos una verdadera “economía del saber”, puestas en marcha por las alianzas públicas privadas en educación superior y los nuevos tejidos de la sociedad globalizada y digital.

Esta situación cobra vital importancia cuando se define a los centros de educación superior como difusores y productores de conocimiento, conocimiento que ya no es sólo parte de un cuerpo teórico, accesible a una elite, mas sostiene la base de nuevos adelantos tecnológicos y científicos en beneficio de la sociedad de la cual son parte.

¿Cómo situarnos ante la pertinencia en educación superior?

La pertinencia en educación superior nos sitúa frente a la posibilidad de que el individuo obtenga del centro educativo una formación sólida, coherente con los objetivos actuales de la sociedad y la empresa, con el fomento de capacidades requeridas para desempeñarse eficientemente en los frentes locales e internacionales, sin descuidar que esta formación le otorgue la suficiente flexibilidad  para permitirle la adaptación a las circunstancias cambiantes del mercado.

¿Cómo obtener programas pertinentes?

Para poder obtener programas pertinentes que satisfagan las aspiraciones sociales, humanas y económicas del individuo y las reales necesidades de una sociedad empresarial que vive con numerosas interconexiones locales y mundiales, debemos realizar profundas investigaciones sobre la situación económico-social del entorno y sus posibilidades. Sin concienzudas investigaciones sobre estos, es imposible planificar ningún programa pertinente en educación superior sin cometer graves errores.  La captación del panorama general y especifico donde se entremezclan sociedad e individuo debe ser capaz de discriminar lo esencial de lo accesorio, lo aleatorio de lo constitutivo y poner en perspectiva las capacidades y competencias deseables. Todo esto no puede ser concretado sin la participación de miembros activos e interesados en esta situación como los actores económicos, académicos, sociales y políticos, quienes en definitiva ayudarán a formar las pertinencias requeridas.

¿Cómo determinar las necesidades educativas de un sector?

Para eso tenemos que tener en cuenta el marco referencial de los centros de estudios superiores (densidad poblacional, vida económica, pertinencias tecnológicas, científicas, geográficas, etc.) y aplicar metodologías que nos ayuden a identificar los requerimientos del medio.

Determinando la dimensión educativa, laboral y social de la zona donde se pretende instalar  uno o varios programas educativos podremos delinear un esquema efectivo para saber si su adecuación es la requerida por el medio y los estudiantes.

¿La pertinencia se reduce a la localización geográfica?

Cuando hablamos del análisis de una situación particular, económica, social y geográfica no pretendemos decir que los programas de pertinencia deben quedar aislados a esas características, ya que una de las modalidades predominantes en el mundo de la educación superior es la “exportación de conocimiento”: casi el 90 por ciento de la producción de conocimiento no se aplica donde es “descubierto” si no en lugares geográficamente lejanos a este, por eso, es importante definir que lugar ocupa un centro de estudios cualquiera en el complicado esquema de la globalización y la potencialidad de exportar conocimiento elaborado allí a otros mercados.

¿ Habrá que realizar reformas para alcanzar un nivel superior en pertinencia?

La pertinencia en educación superior no será alcanzada hasta que las universidades no recompongan sus estructuras internas y externas de acuerdo a las nuevas tendencias mundiales de creación, distribución y explotación de conocimiento. Entre las reformas que se deberían iniciar debemos tener en cuenta que las universidades deberán realizar ajustes dentro de la institución para alcanzar un nivel de competencia superior en el aprovechamiento creativo del conocimiento distribuido

La creación de nuevos estados dentro del sistema académico traerá aparejados muchos problemas de adaptación así como nuevas posibilidades y soluciones para distribuir y administrar los recursos múltiples de recursos disponibles.

Existe una progresiva diferenciación en la oferta y la demanda del conocimiento especializado, que demandarán de las universidades un replanteo de los cuadros académicos, con grupos centrales de profesores rodeado de constelaciones de especialistas para poder brindar programas educativos de pertinencia y facilitar la relación estudiante-profesor, fortaleciendo el rendimiento académico y las relaciones humanas.