Archivo

Posts Tagged ‘Sistemas de Educación Superior’

Sistemas Binarios vs Sistemas Unitarios en la Educación Superior


La expansión de la educación superior en los últimos años en el mundo entero formuló nuevos desafíos y propuestas dentro y fuera de las mismas instituciones, exigiendo por parte de todos los sectores involucrados en la comunidad educativa un replanteo de la forma de impartir conocimiento, compartirlo, difundirlo y transformarlo en un valor económico social.

Los sistemas de educación disponibles en el mundo pueden ser analizados bajo diferentes ópticas para evaluar su eficiencia y efectividad en la actual coyuntura global de producción de conocimientos. He aquí una breve reseña sobre las diferencias entre los sistemas binarios y unitarios de educación superior.

Entendiendo las diferencias entre los Sistemas Binarios y Unitarios de Educación Superior

Al hacer un análisis comparativo de sistemas educativos podemos encontrarnos con las siguientes modalidades: sistemas mixtos (con varios sectores y niveles de instituciones educativas) y los sistemas unitarios (con un solo sector y nivel de instituciones educativas). Si nos referimos con exclusividad a los niveles comprendidos por el sistema- universitario y no universitario, por ejemplo- se utilizan los términos de sistemas unificados (sistemas de un solo nivel), sistemas binarios, trinitarios y múltiples.

Cómo caracterizar a los sistemas binarios y múltiples

Los sistemas de varios niveles (binarios, trinitarios, múltiples) tienen  como rasgo diferencial la posibilidad de ser divididos por una línea horizontal, por ejemplo, dividiendo a las centros de estudios en  sectores públicos y privados; o por una línea vertical, separando a las instituciones entre universitarias y no universitarias.

En Europa, África, América Latina y Estados Unidos estas dos tendencias son las predominantes en el mundo de la educación superior.

En los sistemas unitarios el papel fundamental de impartir conocimiento está ejercido por las universidades, quienes otorgan grados académicos, y tienen a disposición de los graduados programas complementarios (post grados, doctorados).

El sistema binario ofrece un sistema tradicional de educación superior por medio de las universidades y un sistema educativo superior a cargo de las instituciones privadas.

Las universidades comprendidas bajo el sistema unitario tienen un mayor grado de diversificación en cuanto a cursos, carreras, orientación profesional, teórica y académica que las universidades que funcionan bajo un sistema binario. Estas universidades mantienen un papel más discreto en cuanto a la oferta académica y las posibilidades de ampliarlas a un mayor número de estudiantes, así como mantienen una modalidad ortodoxa en su sistema de estudios.

Los sistemas binarios muestran la clara división de objetivos entre los programas ofrecidos por las universidades orientados en su gran mayoría a la investigación teórico-practica y los programas de los centros de  estudios superiores no universitarios con orientación profesional de altísimo nivel.

Las ventajas de uno y otro sistema pueden ser discutibles dentro del mercado laboral, económico, académico y profesional de cada país, aunque teniendo en cuenta la fuerte impronta de la globalización, las interacciones que se dan entre uno y otros sistemas, nos llevan a detenernos en las características sociales de los países que los imparten.

En una economía de mercado, con una fuerte expansión económica y adaptación constante a las tendencias económicas mundiales podría ser más factible que la participación del sector privado en la formación de profesionales por medio de los centros de estudios superiores no universitarios favoreciera los intereses de las empresas y los futuros profesionales, dando mayor flexibilidad al acceso de una educación formal no universitaria de alta calidad.

Sin embargo, muchas veces las ofertas educativas quedan obsoletas al poco tiempo de estar disponibles en el mercado, reflejando una debilidad intrínseca del mercado del conocimiento cuando éste trata de cubrir las expectativas comerciales sin la suficiente solidez para proponer una planificación a largo plazo.

En sociedades como las de América Latina, donde el papel del Estado como regulador de las políticas públicas de educación es todavía de vital importancia para poder brindar a la población acceso a la educación superior, el sistema unitario cobra relevancia. Las universidades son las difusoras del conocimiento tanto tradicional como de las nuevas formas de docencia e investigación, fomentando la interacción entre los distintos actores sociales de la comunidad educativa y empresarial.

Sin embargo, las dos tendencias fundamentales de la educación superior en el siglo 21, a saber, masificación de la matricula y crisis del financiamiento por parte del Estado, llama a la reflexión a los sectores educativos para llegar a una conclusión sobre la conveniencia de mantener y/o adoptar estaos sistemas. En conclusión, la revisión de sus posibilidades y el compromiso social y académico para enfrentar los desafíos planteados por la educación superior y sus sistemas, pueden derivarnos a obtener los mejores resultados de cualquiera de ellos.

 

Anuncios